Estás en tu habitación, llorando, sin ganas de nada, te sientes mal, últimamente los días no están siendo muy buenos para ti...
Entonces recibes una llamada, una llamada de esa persona tan especial, la única persona que sabe como hacerte feliz, que sabe justo lo que necesitas cuando ni tu misma lo sabes. Salís a dar una vuelta, a despejarte un poco, habláis de cosas que llevabas tiempo pensando decirle, pero que no encontrabas el momento, os miráis a la cara, sonreís ... y en ese justo momento piensas que esa persona lo es todo, que no sabrías que hacer sin ella...
Vuelves a casa, y ahora es diferente, ahora estás feliz, tienes ganas de comerte el mundo, te olvidas de todo, solo puedes pensar en él...

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